2 de julio de 2008

No me arrepiento



Laura.- Hola.
Samuel.- ¡Oh! ¡Hola! ¿Laura verdad?
Laura.- Sí, tiene buena memoria, además de un bonito sombrero.
Samuel.- Gracias; pero por favor no me llames de usted, no me gusta. Además no me lo llamaste aquella mañana, así que ahora menos.
Laura.- En cambio tú me llamaste de usted y ahora no, que cosas. Está bien así por mí también. Que casualidad, con lo enorme que es esta ciudad. Yo trabajo cerca y me imagino que tú trabajas por todos lados.
Samuel.- Claro, pero te sorprendería con cuanta frecuencia ando en el centro, a veces pienso que todo lo importante ocurre por aquí.
Vuelve a ser verano.
Laura.- Sí…
Samuel.- Oye ¿has desayunado? ¿Quieres tomar algo aquí mismo?
Laura.- ¿Por qué no?


Estaban en la terraza, la sombrilla les protegía de un sol que arrojaba sus rayos de julio, implacable ya a las 11 de la mañana. La conversación, al principio obligadamente trivial, había evolucionado en pocos minutos a cuestiones más vitales y comunes entre ambos.

Laura.- Pareces mi padre. Quiero decir que te comportas como uno, en realidad el mío no preguntaría tan directo.
Samuel.- Vaya, lo siento. Pero es que tu caso me interesó especialmente, ya te he dicho la razón, y la perspectiva de saber después de un año como sigue tu vida me ha hecho ser el cotilla que no suelo ser.
Laura.- Ya no estás en “mi caso”, como tú lo llamas, y eres en realidad un desconocido, así que no me importa. Es como esas fotografías antiguas en sepia que veo en las ferias, no puedes elegir darles color porque nunca lo tuvieron.
Samuel.- Pues es que yo estoy seguro de que sí me hubiera arrepentido. Salvando las distancias, estábamos los dos en situaciones muy parecidas y sé que si hubiera tirado por la borda tantas cosas no hubiera podido vivir con ello. ¿De verdad somos tan distintos?
Laura.- No sabes cuanto.
(No me arrepiento, por los ecos dorados que siembra el amanecer en mi oído, los que aunque se apaguen serán para mí siempre. Por la vida robada y encontrada de un ladrón más fuerte que las mareas y el tiempo. Por las benditas negras letras de nuevo y por primera vez. No, por las noches recortadas de noche y plenas de luz, bañándome en risas, en llanto; que si fueron pocas, serán suficientes, y que de verdad me valdrán si fueron sueño. Porque la realidad no es más que el reflejo de nuestros juegos, si la bondad los mantiene o los mantuvo sanos y salvos, yo no me arrepiento.)
Samuel.- ¿Cuánto?
Laura.- No sé como explicártelo ni si lo entenderías.Además debo irme, no puedo faltar más rato en el trabajo.
Samuel.- No te entretengo. Adiós. Hasta que volvamos a encontrarnos.
Laura.- Vale, hasta entonces.
Samuel.- (No quieres explicármelo porque sabes que en realidad yo no quiero entenderlo, que moriría en el vano intento de dar color a esas viejas fotografías.)

La vio marchar por la calle abajo siguiéndola con la mirada entre las hordas de gente, a pleno día bajo los toldos de rombos su pequeña figura le pareció más que nunca envuelta en mil colores.
A estos personajes los recordaréis de entradas anteriores: Oportunidad (1), (2) y (3).

17 comentarios:

  1. El arrepentimiento, en ocasiones, da paso al remordimiento por eso opino que en la mayoría de los casos, que no en todos, es mejor no arrepentirse. A lo hecho pecho aunque a veces resulte difícil ;)

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  2. El remordimiento es horrible y es muy muy difícil vivir con él. Pero opino lo mismo que tú, hacia adelante. Quisiera estar tan segura como Laura. A veces, como en este caso, los personajes que dibujo son desde mi punto de vista una perfección a la que trato de tender.

    ¿Recuerdas el día de esas fotos? Fue gracioso que nos tomaran por turistas en nuestra propia y enorme ciudad.

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  3. ¿Y a mi porque al leer el título me recordó a la canción de Alaska y Dinarama? No me arrepiento, volvería a hacerlo, ....
    Mejor no arrepentirse que arrepentirse, con lo primero se vive perfectamente, con lo segundo siempre será un cargo de conciencia.

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  4. Otro que tal baila. Ay la conciencia. No sé si todos estamos suponiendo que de lo que se tiene o no que arrepentir Laura es de una mala acción. No tiene por que ser así.
    Toma homenaje a Alaska (que para eso soy treintañera):

    "Ella lo vió salir de allí
    ahora sabía la verdad
    y se decidió

    Loca de celos le siguió
    tras apuntar la dirección
    resistiéndose a llorar

    ¿Cómo pudiste hacerme esto a mi?
    yo que te hubiese querido hasta el fin
    sé que te arrepentirás

    La calle desierta, la noche ideal
    un coche sin luces no pudo esquivar
    un golpe certero
    y todo terminó entre ellos de repente

    Ella no quiso mi mirar
    nunca daría marcha atrás
    una y nomás santo Tomás

    ¿Cómo pudiste hacerme esto a mi?
    yo que te hubiese querido hasta el fin
    sé que te arrenpentirás

    La calle desierta, la noche ideal
    un coche sin luces no pudo esquivar
    un golpe certero
    y todo terminó entre ellos de repente

    No me arrepiento
    volvería a hacerlo
    son los celos
    No me arrepiento
    volvería a hacerlo
    son los celos… No"
    .....

    Besos Zebedeo :)

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  5. Aunque lograra acordarme, pienso que no me arrepentiría. Además, creo que eso consume mucho tiempo y energías.

    Me pregunto si lleva a alguna parte qe merezca la pena. No, seguro que no.

    Un beso.

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  6. Una visión práctica la tuya. Aunque yo también tengo la impresión de que el arrepentimiento no lleva a ninguna parte que merezca la pena, es más fácil decirlo que hacerlo, je. Pero en ello estamos. Gracias por tus apreciaciones.

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  7. :) Ya estoy de vuelta, y encantada de encontrar una entrada tan deliciosa, supongo q despertó mi alma de cotilla y reconozco q me quede con ganas de más.

    Arrepentirse? No me va mucho, pero no puedo desprenderme del pasado, como latas viejas q repiquetean atadas a mis pies...

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  8. Hola! Con ganas de más dices? Las entradas de ellos anteriores ya las conocerás supongo.
    Otra que no se arrepiente :) El pasado como latas viejas mmm, prefiero el pasado como tesoro a proteger.

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  9. Informacion de ultima hora:

    Canción de Hielo y Fuego I Acabadisimo

    Canción de Hielo y Fuego II desaparecido en combate, no hay ni uno en España o q?

    Gracias por la recomendación, me flipo!

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  10. :DDD Aaaah, en esas páginas es donde has quemado tus deditos jajajaj, lógico.
    Acabadísima te veo yo como no encuentres ya el tomo 2. De nada chica, ya sabía que te iba a gustar, fuí a lo seguro con esa recomendación.
    Ya ves que yo estoy con el 4 y me cuesta empezar porque es tan gordooo, pero en la primera página ya te enganchas del todo :)

    Investigando: En Madrid no está agotado parece. Choque de Reyes lo tienes en stock con entrega de 3 a 5 días en la Fnac. Y en la casa del libro los tienes todos ya, incluso ofertas comprándolo por parejas.
    Fdo.- A. Mano de Hierro.

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  11. Me gustan muchísimo esas fotos. Remiten al texto, sí, pero lo eclipsan.

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  12. Es curioso el sentimiento del arrepentimiento... A veces deseamos que lo tuvieran los demas, posiblemente sepamos la pesada carga que es...

    Besote.

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  13. Vivimos, y el arrepentimiento forma parte de la vida, de nuestros actos, de las consecuencias...

    Besos.

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  14. Vivimos con cargas, miedos, oportunidades que resuenan en el ayer y arrepentimiento...teñido color sepia, haciendo eco...

    "ecos dorados que siembra el amanecer en mi oído"

    Me gustaría pronunciar ese: "No me arrepiento"...

    Interesante relato, ya me fui a leer las entradas anteriores...

    Buen finde...

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  15. Karen... No puedes pronunciarlo? Mmm, mala cosa. No dejes las oportunidades boba.
    Buen todo.

    Leo lo eclípsan? No era mi intención, pero cada uno aprecia lo que aprecia. Las fotos son de cuando me da por hacer de turista en mi hogar, supongo que te sonarán esos edificios mucho.

    Carmesí y Géminis con dos minutos de diferencia... Me fijo en esas cosas -¿vanales?-siempre.
    Es una carga sí, pero no tengo claro si necesaria o productiva. Supongo que puede tomar muchas formas y no hay que generalizar, arrepentirse a veces, y otras no.

    Gracias y besos a las cuatro.

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  16. Epa epa, que buen relato e interesante el tema, el arrepentimiento atrae a la culpa y la culpa pide castigo, y la vida cuando uno pide suele ser generosa. Hermosas las fotos sepias. Un beso.

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  17. Dani tu punto de vista es uno de los más edificantes que me he encontrado en los últimos meses sobre el tema del arrepentimiento. Hay que ver, estos argentinitos. Creo que haría bien en seguir tu consejo y no pedirle castigo a la vida. Lo intentaré.
    Las fotos son de mi ciudad, no sé si la conoces.
    Besos.

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