Bajó el sol las escaleras hasta su cabeza
las letras imitaban el musgo en la piedra.
Entonces las entendió, eran una disculpa:
"Te fallo cuando debo ser fuerte porque
el amor puro me extenúa y debilita."
Si uno llora hasta inundar su casa
podría luego botar un barco de cascabeles
y escapar remando en busca del arco iris.
No subestimen el poder de las lágrimas,
cada gota que golpea con rabia el suelo
es, si miran bien, un paso sobre el teclado,
una redonda de color sobre las leves olas.
Ya estoy tranquila.
Dentro de sí mismos sólo pueden navegar los cuerdos.
Siempre los clásicos del teatro andan por mis manos. Con motivo de la representación de la obra en el festival de teatro clásico de Alcalá, me acerqué a Fuenteovejuna y he redescubierto una lectura imprescindible del Fénix de los Ingenios.
La puesta en escena de la compañía Rakatá fue perfecta, impresionante, impagable, me atrevería a decir que fue la mejor representación que he visto nunca en un escenario. Cada imagen me parecía la mejor forma de cobrar vida cada linea del texto original. Y es que Alcalá siempre sorprende con compañías que no tienen nada que envidiar a la nacional.
Os dejo un poemilla que Rakatá nos mostró, muy ingeniosamente, como una representación cantada dentro de la representación real.
Al val de Fuente Ovejuna
La niña en cabellos baja,
El caballero la sigue
De la Cruz de Calatrava.
Entre las ramas se esconde,
De vergonzosa y turbada,
Fingiendo que no le ha visto,
Pone delante las ramas.
"¿Para qué te escondes
Niña gallarda?
Que mis linces deseos
Paredes pasan."
Acercóse el caballero,
Y ella, confusa y turbada,
Hacer quiso celosías
De las intrincadas ramas,
Mas como quien tiene amor
Los mares y las montañas
Atraviesa fácilmente,
La dice tales palabras
"¿Para qué te escondes
Niña gallarda?
Que mis linces deseos
Paredes pasan."
Lope de Vega.
¿Se puede ser más porno con tan inocentes palabras? :P
Me maravilla la buena gente. Ésa de veras digo, la que no tiene dobleces ni reverso oscuro ni nada; o por lo menos yo no se lo encuentro. Todos ustedes conocen a alguien así. Los contemplo todo lo que puedo boquiabierta, como el que se encuentra una aparición. No sé que tienen que me llama y me interesa para estudiarlo.
Arya.
Un libro para todo el que se ha preguntado alguna vez qué hace al ser humano tan diferente de la inteligencia artificial o de otros animales o seres vivos y no ha sabido responderse. Un relato que tendrás que volver a leer cuando lo acabes. Nada más se debe contar. Y por eso no hay enlaces a ningún lado desde esta entrada, no vayáis a ver algún spoiler. Sólo decir que mi reencuentro con la ciencia ficción después de tenerla años abandonada no ha podido ser más satisfactorio y revelador. Aunque lo llamo ciencia ficción porque los hechos narrados ocurren en un futuro no muy lejano, cualquier etiqueta de género le sobra a una obra que brilla con luz propia para acercarse a cualquier tipo de lector.
El discurso pronunciado por Adán que trascribo abajo no es el espíritu de la historia que Bernard Beckett nos cuenta, puede que os engañe esto como nos engaña él. Yo desde luego, como siempre, he estado encantada de dejarme engañar hasta el fondo. Y es que ay, es un rasgo tan humano el disfrutar con una buena historia que te envuelve y te abre los ojos a otros mundos, o quizá no...
"Cuando hablo contigo puede ser que mis neuronas se disparen, que mi laringe vibre y que se produzcan mil procesos electroquímicos, pero si crees que soy sólo eso, es que no has entendido nada. Tu programa te ha privado de la verdad más profunda.
Yo no soy una máquina. ¿Qué puede saber una máquina del olor a tierra mojada por la mañana o del llanto de un recién nacido? Yo soy la sensación del calor del sol en mi piel; soy la sensación de una ola fría rompiendo sobre mí. Soy los lugares que nunca he visto, y que sin embargo imagino cuando cierro los ojos. Soy el sabor del aliento de otro, el color de su pelo.
Te burlas de mí por la brevedad de mi vida, pero es precisamente ese miedo a morir lo que me infunde vida. Soy el pensador que piensa en el pensamiento. Soy curiosidad, soy razón, soy amor y soy odio. Soy indiferencia. Soy el hijo de un padre, quien a su vez era hijo de otro padre. Soy la razón por la que mi madre reía y la razón por la que lloraba. Soy asombro y soy asombroso. Sí, el mundo puede pulsar tus botones cuando pasa por tu sistema de circuitos. Pero el mundo no pasa a través de mí. Se queda en mí. Yo estoy en él y él está en mí. Yo soy el medio a través del cual el universo se ha conocido a sí mismo. Soy eso que ninguna máquina podrá fabricar nunca.Soy el significado."
Un apunte curioso: Este libro nunca será película. Lo constataréis enseguida. En estos tiempos en que las cosas parece que se escriben con "lenguaje cinematográfico" es reconfortante leer algo que es completamente imposible que funcione en otra forma de arte que la literatura.

Estuvimos viendo una exhibición de vuelo de aves rapaces en Zaragoza, y nos hizo mucha gracia lo que dimos en llamar "la confusión del polluelo de lechuza", je. Resulta que cuando nos presentaron a las lechuzas salieron dos ejemplares (los que veis arriba en el brazo de la cetrera) y uno de ellos no dejaba de piar o gritar o lo que fuera que estuviera haciendo, el caso es que llamaba la atención lo escandaloso que era. Así que cuando acabó el espectáculo le preguntamos a una de las cuidadoras. Nos contestó que los que salieron eran una madre y su hijo. El pollo, aunque ya tenía dos años, todavía piaba para que la mamá le diera la comida. Con esa edad en libertad ya cazan, pero allí, a pesar de que vuelan libres, están amaestrados y les dan la comida. Así que el pobre está confundido y se cree que aún es un bebé. Ahí abajo lo tenéis en pleno alarido. Afortunadamente para todos sus compañeros, nos contaron que es normal, se le pasará pronto y dejará de "molestar". El búho real le miraba con cara de querer estrangularlo, mientras nos partíamos de la risa cada vez que la pequeña lechuza abría el pico.

Dejo algunas instantáneas más que tomé de las aves.




Bosco.- Baja de las nubes, que se nos cuelan. Por ahí viene Ángela, a ver si nos ve.
Oye aún se te nota nerviosa, no te pidas café ahora, ha durado demasiado esta intervención, estarás agotada.
RedHeart.- Estoy perfectamente y tú has estado fenomenal, parecías saber lo que iba a necesitar incluso antes que yo.
Bosco.- ¡Ja! Somos un buen equipo. Pero insisto...
RedHeart.- Te repito que estoy bien pesado, es sólo que está atardeciendo.
Bosco.- Vale ya sé en que pensabas, o mejor dicho, en quien.
RedHeart.- Pensaba en todo el tiempo que llevamos, si estaremos pasando esa barrera o si no la pasaremos.
Bosco.- Ya dos añitos y tenéis pinta de durar mucho más. Así que deja esa pose de heroína de folletín a punto de llorar, que no cuela.
RedHeart.- En serio Bosco, me asusta enloquecer de amor. Tengo la impresión de que cada tarde me vuelvo a enamorar de su sonrisa exactamente como aquella primera. Que sensación fabulosa me recorre entera cada vez. Y al mismo tiempo que miedo de perderla.
Ángela.- ¿Qué cuchicheáis parejita?
Bosco.- Hey, mi pediatra favorita. Nada, esta Red, como es asquerosamente feliz se come el coco todos los días para darle más dramatismo a la cosa.
RedHeart.- ¡Calla insensible!
Bosco.- ¡Eh! esa patada a dolido tía, jajaja.
Ciertamente podría contar que cuando duerma esta noche
un sueño me visitará y levantará su cabeza majestuosamente
repartiendo toda mi energía hasta el encuentro de tu amor.
Allí de donde él vino, como un cantante buscando una canción,
yo trataré de adivinar adonde perteneces
y seré la canción para ti, seré tu niño fiel.
No, oh no, no puedo estar engañado
hay algo que siento, hay algo que siento dentro
Ciertamente podría contar si me pregunta el Señor por coger este tren
que mi vida mi amor serían lo mismo si yo pudiera ser el único para ti
en el encuentro de tu amor.
(Anderson / Howe / Wakeman / Bruford)
En el año 1989 algunos componentes de Yes nos regalaron un disco increíble que pertenece a la BSO de mi vida. De él es esta canción ritual que Jon Anderson con su celestial voz y Rick Wakeman con sus mágicos dedos al teclado interpretan maravillosamente. Es una mala traducción mía al castellano lo que dejo aquí.
Buenas noches y dulces sueños.
Todas sus pinturas en Ricci Art.
Vigilante.- La torturas a sabiendas, no lo niegues más.
Catherin.- ¡Oh, no! Lo niego porque no es cierto. ¿Tan malvada me crees?
Vigilante.- Es irrelevante lo que seas. Lo que veo claro es que sabes que Arya escribe mejor cuando la sometes a presión; y utilizas ese poder.
Catherin.- ¡No es verdad!, no tengo ningún poder y mucho menos lo usaría de ese modo si lo tuviera. Yo...
Vigilante.- Cuando la entristeces como sólo tú puedes hacerlo, escribe con toda su alma.
Pero basta ya de lloriqueos. Si pudiera sentir asco, lo sentiría por los humanos y también por ella desde luego. La necesidad que tenéis tantas veces de encontraros en un estado de ánimo determinado para poder crear algo hermoso es patética. Es más, he llegado a pensar que torturáis y os torturáis adrede, que eso os satisface por alguna oscura y obscena razón. Yo evidentemente no podré entenderla jamás. Para mí sois simplemente patéticos.
La casa cayó al fin, a pedazos, como un sol derramado, limpio y sencillo, sobre las ruinas del campo de batalla.
Los viejos fantasmas aullaron por vez última antes de ser aplastados por las paredes impasibles.
El agua corrió pura alborotada por el recuerdo de las risas inocentes, de las ilusiones encontradas.
Se arrastró la vida fiera, orgullosa y libre, como es y será, entre cascotes que se levantan cual Lázaro resucitando.
Y así, terminada la metamorfosis, me parece que nunca falté, que nunca emprendí nada fuera de esta nueva casa.
Respiro.