12 de marzo de 2009

Writing Under Pressure

Vigilante.- La torturas a sabiendas, no lo niegues más.
Catherin.- ¡Oh, no! Lo niego porque no es cierto. ¿Tan malvada me crees?
Vigilante.- Es irrelevante lo que seas. Lo que veo claro es que sabes que Arya escribe mejor cuando la sometes a presión; y utilizas ese poder.
Catherin.- ¡No es verdad!, no tengo ningún poder y mucho menos lo usaría de ese modo si lo tuviera. Yo...
Vigilante.- Cuando la entristeces como sólo tú puedes hacerlo, escribe con toda su alma.
Pero basta ya de lloriqueos. Si pudiera sentir asco, lo sentiría por los humanos y también por ella desde luego. La necesidad que tenéis tantas veces de encontraros en un estado de ánimo determinado para poder crear algo hermoso es patética. Es más, he llegado a pensar que torturáis y os torturáis adrede, que eso os satisface por alguna oscura y obscena razón. Yo evidentemente no podré entenderla jamás. Para mí sois simplemente patéticos.

9 comentarios:

  1. Es patético pero es cierto, parece que la tristeza va unida a la necesidad de comunicación, de ahi la creación... La gente feliz es más egoista, no necesita transmitir con tanta intensidad.

    O eso creo yo...

    ResponderEliminar
  2. Sin embargo yo soy feliz Nausicaa, lo soy en general, y he creado en estos últimos tiempos muchas cosas así. No es verdad que la felicidad nos haga egoístas, ahora que lo dices, me da la impresión de todo lo contrario. Es sólo que a veces me machacan y entonces... Surge la necesidad de responder cuestiones, de responderme a mí misma, es como un desdoblamiento, y se escribe desde muy dentro. No sé explicarlo, al Vigilante tampoco. Hasta pasa que ni uno mismo sabe por qué diablos escribe algunos textos.
    Gracias por tus apreciaciones.

    ResponderEliminar
  3. es cierto que determinados estados de ánimo, sobre todo tristes o depresivos, han generado grandes obras maestras

    ... parece que el dolor agudiza y refina la expresión artística

    ResponderEliminar
  4. Creo que muchas obras nacen de la tristeza porque cuando estamos alegres no tenemos tiempo para crear, mientras que al estar tristes parece que nos rodee un vacío del que nos queremos librar a toda costa.

    En realidad, las grandes obras nacen del talento.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  5. Veo que el Vigilante no es el único que tiene esa impresión. Quizá agudice un poco la tristeza, pero yo, pensándolo mucho, al final me parece que estoy más de acuerdo con Tawaki, el talento es el que cuenta.

    Besitos a los dos.

    ResponderEliminar
  6. Yo diría que es una mezcla de capacidad y estado de ánimo, ya sea tristeza o felicidad...
    Una persona con talento es capaz de crear sus mejores obras cuando su expresividad es máxima, y eso suele coincidir con momentos álgidos, emocionalmente hablando.

    Ahora bien, si no se sabe expresar nada, ni con toda la emoción del mundo sale algo bueno...

    Saludos.

    ResponderEliminar
  7. El puto fisgon17/3/09 19:04

    La tristeza, aunque esté siempre justificada, muchas veces sólo es pereza. Nada necesita menos esfuerzo que estar triste
    (Séneca)
    Pero en esos momentos en que la tristeza te inunda y la sientes tan honda muchas veces es mas facil crear cualquier manifestacion aristica, ¿no?

    ResponderEliminar
  8. Eso está claro querido Oligoqueto, ajaja, de donde no hay no se puede sacar ;)

    Estar triste es de perezosos entonces? Mmmm veo que tiene bastante sentido eso Fisgón. Hay que tener ganas! Y estar dispuesto a no hundirse! Aunque por supuesto es más fácil decirlo que hacerlo.

    ResponderEliminar
  9. La felicidad me roza algunas veces, esos momentos los disfruto hacia el exterior.
    La tristeza, sin embargo es como un virus de esos lantentes que están en mi organimo, esperado una bajada de defensas para salir, así que me suele atacar muchas veces. Esos momentos los "disfruto" hacia dentro, es cuando siento más necesidad de coger un papel y un boli.
    En mi caso, la tristeza es más creativa, la felicidad no me da necesidades, simplemente la disfruto.

    ResponderEliminar